La Diputación de Badajoz apuesta por un turismo inteligente y sostenible

El pasado 22 de Septiembre, la Diputación de Badajoz resultaba galardonada con el Premio a la Innovación Turística de la revista VIAJAR. La presidenta de la Diputación, Raquel del Puerto, estuvo presente en la gala organizada esta publicación para recoger este reconocimiento a la labor de transformación digital llevada a cabo por la administración provincial.

Y no es para menos: en los últimos años, la Diputación ha dado impulso notable a las tecnologías de [bla bla bla]. Parte de este impulso ha surgido de forma orgánica, al mejorar y digitalizar los servicios públicos de la provincia, que en muchos casos (control de aforo en edificios públicos, monitorización de calidad de aire, etc) proporcionan un beneficio indirecto al sector turístico. Sin embargo, el núcleo del avance del turismo digital en la provincia lo dan soluciones específicas, como puntos de información inteligente en municipios, sistemas de museística digital, o herramientas de análisis de flujo turístico.

Estas soluciones suelen tener una doble función: ofrecen un servicio concreto a la ciudadanía – pero también proporcionan a la administración información sobre el uso de estas mismas soluciones, algo crítico para la gestión eficiente de sistemas cada vez más complejos. Además, estas soluciones no existen en un vacío, si no que se integran dentro de un ecosistema cada vez mayor de soluciones turísticas inteligentes. No sólo eso, si no que muchas veces forman parte de proyectos que integran múltiples verticales turísticas.

Un buen ejemplo de ello es el programa Destino Turístico Inteligente, un proyecto promovido por la Secretaría de Estado de Turismo (SETUR) y gestionado por la Sociedad Mercantil Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas (SEGITTUR), y en el que la Diputación de Badajoz participa en colaboración con el ayuntamiento de Mérida. Esta forma de trabajar permite asegurar el desarrollo del territorio de una forma sostenible, accesible y centrada en un modelo transversal de la actividad turística.

El turismo puede ser un motor crítico para el crecimiento económico y cultural de una región, pero también necesita desarrollarse de forma cuidadosa: por una parte, integrándolo en el ecosistema digital de la provincia, para asegurar que cada actuación puede desarrollarse de la forma más eficiente posible; y por otra, asegurando que el turismo nunca toma preferencia a la calidad de vida de la ciudadanía, evitando que altere el día a día de los municipios, y poniendo siempre por delante la sostenibilidad medioambiental y patrimonial de una provincia con mucho que ofrecer.