Ya hemos hablado largo y tendido sobre el proyecto RESPIRA: sobre como surgió a raíz de un reto de innovación organizado por la Diputación de Badajoz; sobre su condición de software abierto, y la plataforma pública que permite gestionar los datos de todos los dispositivos RESPIRA; y sobre los distintos talleres que hemos ido realizando, a lo largo de los años, para acercar esta tecnología a estudiantes, profesionales y entusiastas.
Pero, echando la vista atrás, de lo que no hemos hablado nunca es de cómo, exactamente, puede una persona interesada montar una estación RESPIRA, más allá de asistir a uno de nuestros talleres. Si, en principio toda la información y recursos están disponibles en la página del proyecto, pero no tiene por qué resultar tan intuitivo o pormenorizado como nos gustaría: además, en los últimos años se han realizado mejoras al proyecto para asegurar que sea tan cómodo y asequible como sea posible, por lo que no está de más repasar aquí los detalles de este dispositivo: qué es, qué mide y cómo montar una estación propia.
Resumiendo mucho, una estación respira es un dispositivo de medición que intenta ser lo más asequible posible: utiliza sensores que no son necesariamente los más precisos del mercado, pero que tienen un precio que hace viable montar una gran cantidad de dispositivos, sustituyendo así precisión por ubicuidad. Eso no quiere decir que no sea funcional o útil como estación de medida: los datos recopilados (Temperatura, Humedad, NO2, y partículas en aire de menos de 1, 2.5, 4 y 10 microgramos de diámetro) son los necesarios para establecer el Indice de Calidad de Aire, permitiendo así obtener una imagen fiable de calidad del aire en distintos puntos de la provincia (o allá donde alguien se interese por montar una estación de este tipo, claro está).
Para recopilar estos datos, cada dispositivo RESPIRA cuenta con una serie de sensores:
- El ya clásico DHT22, un sensor de temperatura y humedad de muy bajo coste:
- Un Groove Multichannel Gas Sensor, que usaremos para determinar la concentración de NO2:
- Un sensor de partículas SPS30 de Sensirión, para encontrar la concentración de partículas suspendidas en el aire, en función de su diámetro:
Todos ellos, conectados ese “cerebro” central que es el esp32: un microcontrolador compatible con arduino, con conectividad WiFi y de muy bajo coste. A eso se le añade una placa de desarrollo (para facilitar las conexiones, y una carcasa diseñada e impresa en la red de CITLabs de la Diputación de Badajoz:



Así, montar un dispositivo RESPIRA es, en el fondo, tan fácil como simplemente montar la esp32 en la placa, y conectar todos los sensores de acuerdo con el esquema de conexión:
Eso, en cuanto al hardware, pero por supuesto, éste esto no sirve de nada si no programamos nuestro dispositivo para que capte y envíe la información… pero eso ya, en el blog de la semana que viene. ¡Hasta entonces!




